Moniciones Litúrgicas

Monición a la LITURGIA DE LA PALABRA

(Después del GLORIA)

Queridos hermanos: Ahora vamos a iniciar la Liturgia de la Palabra. En ella es el mismo Señor el que nos habla por los Profetas, por los Apóstoles y, muy especialmente, por las enseñanzas del mismo Señor Jesús recogidas en el Evangelio. Toda esa abundancia de Palabra de Dios nos enseña cómo podemos llegar a ser realmente las personas que Él quiere que seamos. Por lo tanto, si realmente respetamos y apreciamos al Señor, atendamos cuidadosamente a lo que nos dice, sin distraernos ni distraer a los demás.

Monición a la LITURGIA EUCARÍSTICA

(Después de contestar a la invitación ORAD HERMANOS en el Ofertorio)

Queridos hermanos: Comenzamos ya el Memorial del Misterio de nuestra fe, es decir, la gran Acción de Gracias de Jesús al Padre, porque ha llevado a su pleno cumplimiento toda la historia de la salvación que comenzó en el momento mismo en que el hombre se alejó de él por la primera desobediencia. Es en Jesús, con Jesús y por Jesús como nosotros aceptamos el Don de Dios, su Santo Espíritu, y nos disponemos a vivir como hijos de tal Padre. Nos ponemos de pie, que es la postura adecuada para hacer esa Acción de gracias.

 

Monición a la LITURGIA DE LA PALABRA

(Después del GLORIA)

Queridos hermanos: Comenzamos ahora la primera parte de la celebración, sirviendo abundantemente la “mesa de la Palabra de Dios”, para que comprendamos que toda la Escritura se refiere a Jesús, el Mesías que tenía que venir, el Hijo de Dios hecho hombre. Si la escuchamos con atención y la acogemos de verdad (cosa más fácil si la hemos preparado previamente en casa), nos comprometeremos con ella y nos cambiará la vida. Sólo así se cumplirá el deseo del Señor de que alcancemos la vida eterna, que es conocer al único Dios verdadero y a su enviado Jesucristo.

Monición a la LITURGIA EUCARÍSTICA

(Después de contestar a la invitación ORAD HERMANOS en el Ofertorio)

Queridos hermanos: Comenzamos ya la Liturgia Eucarística con la Plegaria de acción de gracias al Padre, en el Espíritu, recordando la maravilla de la Encarnación de su Hijo, que supera toda sabiduría humana. Pero no sólo la recordamos sino que, haciendo el Memorial de la Muerte y Resurrección del Señor Jesús, actualizamos todo su Misterio de salvación, y lo volvemos a tener entre nosotros como un hombre entre los hombres, a pesar de que es el Dios que nos salva. Por eso nos ponemos de pie.

 

Monición a la LITURGIA DE LA PALABRA

(Después del GLORIA)

Queridos hermanos: Ahora se nos va a proclamar la Palabra de Dios. En ella es el mismo Señor el que nos habla y nos explica cómo podemos llegar a ser realmente las personas que Él quiere. Porque es Palabra de Dios, se merece todo nuestro respeto y toda nuestra veneración; y esto se nota en la atención que le prestamos sin pensar en otras cosas, y en que no nos movemos para no distraer tampoco a los demás.

Monición a la LITURGIA EUCARÍSTICA

(Después de contestar a la invitación ORAD HERMANOS en el Ofertorio)

Queridos hermanos: La oración sobre las ofrendas constituye el comienzo de la Liturgia Eucarística, con sus dos partes: Primero, la Liturgia del Sacrificio; en él se hace el Memorial de la Muerte-Resurrección del Señor Jesús que, hecho hombre, se ha convertido en el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Después, la Liturgia del Banquete; en ella nos acercamos a recibir el Cuerpo del Señor hecho Pan; es un pan que da la vida eterna y, por lo tanto, es “medicina de inmortalidad”. Como corresponde a nuestra postura de oración, nos ponemos de pie.

 

Monición a la LITURGIA DE LA PALABRA

(Después del GLORIA)

Queridos hermanos: Si algunas veces la Palabra de Dios nos suena extraña, incomprensible o desconcertante, seguramente será porque no le hemos prestado la debida atención y no la hemos recibido con un corazón limpio de orgullos y egoísmos. Por eso, dispongámonos adecuadamente con esta Oración común, dejándonos embargar por la escucha atenta de la Palabra de Dios y entendámosla como una invitación a incorporarnos personalmente a la Alianza con nuestro Dios. Esa Alianza deberá materializarse luego en los momentos vividos a lo largo de cada día.

Monición a la LITURGIA EUCARÍSTICA

(Después de contestar a la invitación ORAD HERMANOS en el Ofertorio)

Queridos hermanos: Comenzamos ya el núcleo específico de la celebración eucarística; se actualiza ahora el sacrificio de la cruz de Nuestro Señor Jesús, y ofrecemos al Padre “el máximo acto de culto que el hombre puede tributar a Dios”. Y es ahora cuando, también nosotros, con el Señor Jesús, por él y en él, hacemos nuestro ofertorio al Padre, entregándonos a Él con todos nuestros deseos y nuestros proyectos, con toda nuestra mente y nuestro corazón, con toda nuestra vida. Es así como adoraremos al Padre como Él quiere, en espíritu y en verdad. Y eso lo manifestamos poniéndonos de pie.

 

Monición a la LITURGIA DE LA PALABRA

(Después del GLORIA)

Hermanos, para dar gloria a Dios no podemos proceder según nuestra opinión ni según nuestros propios sentimientos. Debemos conocer al Padre como Él desea ser conocido; debemos glorificar al Hijo como el Padre desea que lo glorifiquemos; debemos recibir al Espíritu Santo como el Padre desea dárnoslo. Por eso, es imprescindible conocer los deseos de Dios para acomodar nuestra vida a su voluntad, tal como nos la ha dado a conocer en las santas Escrituras. Escuchemos, pues, con atención lo que nos comunica.

Monición a la LITURGIA EUCARÍSTICA

(Después de contestar a la invitación ORAD HERMANOS en el Ofertorio)

Queridos hermanos: La invitación a orar que se nos acaba de hacer, mucho más detallada que las demás de la Eucaristía, quiere llamarnos la atención sobre la importancia de lo que sigue. Es que comienza la Liturgia Eucarística, es decir, la gran “acción de gracias” a Dios que le da nuestro Señor Jesucristo. Nosotros nos sumamos a esa Acción de Gracias, dándole también las nuestras porque ha enviado a su Hijo para que, hecho hombre enteramente como nosotros menos en el pecado, nos manifieste el Amor que el Padre nos tiene. Por eso, nos ponemos de pie, como corresponde a lo que vamos a hacer.